Santa Clara de Asís
Fundadora de las Clarisas
Santa Clara de Asís se celebra el 11 de agosto.
- Festividad
- 11 de agosto
- Nacimiento
- 1193
- Fallecimiento
- 11 de agosto de 1253
- Lugar
- Asís
- Siglo
- Siglo 13
- Orden religiosa
- Damas Pobres / Clarisas
- Patronazgo
- Patrona celestial de la televisión
- Canonización
- 1255

Biografía de Santa Clara de Asís
Introducción
Santa Clara de Asís es una de las grandes figuras de la espiritualidad franciscana y una de las mujeres más decisivas de la Iglesia medieval. Contemporánea y amiga espiritual de san Francisco de Asís, eligió seguir a Cristo en pobreza radical, oración, fraternidad y vida contemplativa. Su santidad no fue una copia femenina de la de Francisco: Clara recibió y desarrolló personalmente el carisma franciscano hasta darle una forma propia, aprobada por la Iglesia en la Regla que lleva su nombre.
Su vida estuvo marcada por una unión intensísima con Jesucristo pobre y crucificado. La pobreza evangélica no fue para ella una carencia ni un desprecio de los bienes creados, sino una forma concreta de libertad para pertenecer enteramente a Dios. Defendió esta vocación con extraordinaria firmeza y obtuvo para su comunidad el llamado Privilegio de la pobreza, que les permitía vivir sin posesiones estables.
Clara fue también una mujer de gobierno, discernimiento y gran fortaleza. Permaneció más de cuarenta años en San Damián, acompañó a sus hermanas, atendió a las enfermas, mantuvo correspondencia espiritual con santa Inés de Praga y dejó escritos propios de excepcional valor. Fue, además, la primera mujer de la historia de la Iglesia que redactó una Regla religiosa que recibió aprobación pontificia.
Infancia y juventud en Asís
Clara nació en Asís en 1193, en una familia noble y acomodada. Las fuentes antiguas y el proceso de canonización ofrecen abundante información sobre su entorno familiar y sobre la estima que despertó desde joven. Creció en una sociedad marcada por fuertes tensiones entre nobleza y burguesía, guerras locales y profundas transformaciones religiosas.
Desde muy joven mostró inclinación hacia la oración, la caridad y una vida sencilla. Su familia esperaba para ella un matrimonio acorde con su condición social, pero Clara fue madurando otra vocación: la entrega total a Cristo.
Encuentro con san Francisco y salida de su casa
La predicación y el testimonio de san Francisco de Asís influyeron profundamente en Clara. Hacia los dieciocho años decidió abandonar la seguridad de su casa para abrazar una vida de consagración. Benedicto XVI sitúa este paso en la noche del Domingo de Ramos de 1211.
Clara salió de su casa y se dirigió a la Porciúncula, donde Francisco y los hermanos la recibieron. Allí se produjo el gesto simbólico del corte de sus cabellos y la imposición de un hábito penitencial. No fue un gesto de rebeldía contra su familia, sino la expresión pública de una decisión espiritual: pertenecer enteramente a Cristo.
Los primeros meses y la llegada a San Damián
Tras su salida de casa, Clara permaneció temporalmente en comunidades religiosas femeninas. Sus familiares intentaron hacerla regresar, pero ella se mantuvo firme. Poco después se estableció definitivamente en San Damián, la pequeña iglesia que Francisco había restaurado años antes.
Su hermana Catalina, conocida después como Inés de Asís, se unió a ella. Con el tiempo llegaron otras mujeres. Así nació la comunidad de las Hermanas Pobres de San Damián, una forma de vida contemplativa profundamente vinculada al Evangelio y al carisma franciscano.
La vida en San Damián
Clara vivió en San Damián más de cuarenta años. Aunque ejerció la responsabilidad de abadesa, entendió siempre la autoridad como servicio. Las fuentes del proceso de canonización recuerdan su humildad, su atención a las hermanas enfermas, su oración prolongada y su espíritu de penitencia.
La comunidad trabajaba con sus propias manos y buscaba vivir sin propiedades. Esta opción suscitó dificultades jurídicas, pues la legislación monástica de la época tendía a asegurar rentas y bienes estables a los monasterios femeninos. Clara, sin embargo, estaba convencida de que su forma de vida debía descansar en la pobreza evangélica y en la confianza en la Providencia.
El Privilegio de la pobreza
Uno de los rasgos más característicos de Clara fue su defensa de la pobreza radical. Obtuvo de la autoridad pontificia el llamado Privilegium paupertatis. La bula de Gregorio IX de 1228 confirma expresamente a Clara y a sus hermanas el derecho a no poseer bienes.
Benedicto XVI subrayó que se trataba de una excepción extraordinaria respecto al derecho canónico vigente. Para Clara, esta pobreza no era una teoría: era una forma de seguir a Jesucristo, que se hizo pobre por amor.
La Regla de Santa Clara
Clara deseaba que la identidad de su comunidad quedara protegida en una Regla propia. Redactó una forma de vida inspirada en el Evangelio y en el carisma recibido junto a Francisco. Fue la primera mujer en la historia de la Iglesia que compuso una Regla religiosa aprobada por el Papa.
La aprobación definitiva llegó mediante la bula Solet annuere de Inocencio IV, fechada el 9 de agosto de 1253. Clara recibió la confirmación apenas dos días antes de morir. La Regla expresa con claridad la obediencia a la Iglesia, la fraternidad, la castidad, la vida de oración y la pobreza sin propiedad.
Relación con santa Inés de Praga
Entre los escritos más preciosos de Clara se encuentran sus cuatro cartas a santa Inés de Praga, hija del rey de Bohemia, que había renunciado a un matrimonio real para abrazar la vida franciscana. En estas cartas aparece con especial profundidad la teología espiritual de Clara.
Cristo es presentado como Esposo y como espejo en el que la persona consagrada contempla la pobreza, la humildad y la caridad. La contemplación no encierra a Clara en sí misma: la conduce a una vida de entrega, comunión y fidelidad.
Enfermedad y últimos años
Durante los últimos años Clara padeció una enfermedad prolongada. La debilidad física no impidió que continuara guiando a la comunidad y defendiendo su forma de vida. El papa Inocencio IV visitó San Damián en los días cercanos a su muerte.
Clara murió el 11 de agosto de 1253. Las fuentes antiguas conservan una expresión conmovedora de sus últimos días, dirigida a su propia alma: una invitación a partir en paz y a confiar en el Dios que la había creado, santificado y cuidado.
Contexto histórico
Santa Clara vivió en el tránsito entre los siglos XII y XIII, una época de crecimiento urbano, conflictos entre familias y ciudades, nuevas formas de pobreza y profundas aspiraciones de renovación cristiana. En ese contexto surgieron los movimientos mendicantes.
La propuesta franciscana devolvía la mirada al Evangelio vivido con radicalidad: fraternidad, pobreza, penitencia, anuncio de la paz y seguimiento de Cristo. Clara recibió esta inspiración y la encarnó en una comunidad femenina estable, contemplativa y pobre.
Su experiencia muestra además la importancia de las mujeres en la renovación religiosa medieval. Clara no fue una figura pasiva: escribió, gobernó, defendió jurídicamente su carisma y mantuvo relaciones espirituales con comunidades y personas de distintos lugares de Europa.
Canonización y reconocimiento eclesial
Pocos meses después de la muerte de Clara se abrió su proceso de canonización. Este proceso es una fuente histórica de gran valor porque conserva testimonios de mujeres y personas que habían convivido con ella durante años.
El papa Alejandro IV la canonizó en 1255, solo dos años después de su muerte. Benedicto XVI recordó cómo la bula de canonización presentaba a Clara como una luz escondida en el claustro cuya fama, sin embargo, se había extendido por el mundo.
Su memoria litúrgica se celebra el 11 de agosto.
Milagros y hechos extraordinarios
Todo milagro procede de Dios. En la vida de los santos deben distinguirse siempre los hechos históricos, los testimonios transmitidos en procesos antiguos, las tradiciones hagiográficas y los milagros reconocidos formalmente por la Iglesia.
La defensa de San Damián ante los soldados
El proceso de canonización y la tradición primitiva vinculada a Clara transmiten un episodio en el que la comunidad de San Damián se encontraba amenazada por soldados mercenarios. Clara, enferma, hizo llevar el Santísimo Sacramento y oró confiando en la protección de Cristo.
Benedicto XVI recordó este episodio como un hecho prodigioso asociado a su profunda fe eucarística. Al tratarse de un relato procedente de las fuentes de canonización medievales, debe presentarse dentro de ese marco histórico y no como si hubiera sido sometido a los procedimientos médicos de las causas contemporáneas.
Milagros en el proceso de canonización
Las actas antiguas recogen diversos favores y curaciones atribuidos a la oración de Clara durante su vida y después de su muerte. La canonización de 1255 pertenece a una época en la que los procedimientos para examinar milagros eran diferentes de los procesos médicos y jurídicos modernos.
Por esta razón, esta ficha no reconstruye artificialmente una lista de \'milagros canónicos\' con diagnósticos modernos que las fuentes medievales no pueden ofrecer. Se conserva, en cambio, el testimonio histórico de la fama de santidad y de los prodigios recogidos por la investigación eclesiástica de su tiempo.
Experiencias místicas y vida espiritual
La espiritualidad de Clara fue profundamente cristocéntrica. Sus escritos muestran una contemplación constante de Jesucristo pobre, humilde y crucificado. La imagen del \'espejo\' es central: contemplar a Cristo para dejar que la propia vida sea transformada según su pobreza, humildad y caridad.
Las expresiones nupciales que utiliza para hablar de Cristo pertenecen a la tradición espiritual de la virginidad consagrada. No describen una relación humana o romántica, sino la entrega total de la persona a Dios.
Las primeras fuentes también recogen experiencias extraordinarias, especialmente ligadas a la oración, a la Eucaristía y a la Pasión del Señor. Estos testimonios se presentan como experiencias místicas transmitidas por las fuentes antiguas de su vida; no pertenecen a la Revelación pública, que la Iglesia considera culminada en Jesucristo.
Escritos
Se conservan varios escritos auténticos de santa Clara:
- La Regla de Santa Clara.
- El Testamento.
- La Bendición.
- Cuatro cartas a santa Inés de Praga.
Estos textos son una fuente fundamental para conocer su espiritualidad directamente, sin depender únicamente de relatos posteriores. En ellos se reconocen la centralidad de Cristo, la pobreza evangélica, la fraternidad y la contemplación.
Devoción y patronazgos
Santa Clara es venerada universalmente en la Iglesia y, de modo particular, por las clarisas y por toda la Familia Franciscana.
En 1958, el papa Pío XII la proclamó oficialmente Patrona Celestial de la Televisión. La decisión se relacionó con una tradición recogida en su biografía: durante una Navidad en la que se encontraba enferma y no podía acudir a la iglesia, Clara habría oído y contemplado a distancia la celebración litúrgica como si estuviera presente.
Este patronazgo sí está expresamente establecido por la Santa Sede. Otras asociaciones devocionales deben distinguirse de un patronazgo universal oficialmente concedido.
Iconografía y atributos
- Hábito de las clarisas.
- Custodia u ostensorio con el Santísimo Sacramento, en recuerdo de la tradición de la defensa de San Damián.
- Lirio, símbolo tradicional de virginidad.
- Libro o Regla, en referencia a su condición de fundadora y autora de una Regla aprobada por la Iglesia.
- Cruz o Crucificado, por su profunda contemplación de la Pasión de Cristo.
Reliquias
Tras su muerte, Clara fue sepultada en Asís. Sus reliquias se veneran actualmente en la Basílica de Santa Clara de Asís, construida después de su canonización.
La veneración de sus reliquias pertenece a la antigua práctica cristiana de honrar los restos de los santos como testimonio de la esperanza en la resurrección. La fe católica no atribuye a las reliquias un poder mágico independiente de Dios.
Lugares de culto y lugares relacionados
- Basílica de Santa Clara, Asís: principal lugar de veneración de sus reliquias.
- Monasterio de San Damián, Asís: lugar donde vivió más de cuarenta años y donde murió.
- Porciúncula, Santa María de los Ángeles: lugar vinculado a su consagración inicial.
- Basílica de San Francisco, Asís: vinculada a la historia espiritual común de Francisco y Clara.
Qué nos enseña Santa Clara
Santa Clara enseña que la pobreza cristiana no es miseria buscada por sí misma, sino libertad para seguir a Cristo sin reservas. Su vida muestra que la contemplación auténtica no aleja de la realidad: fortalece la caridad, el servicio y la fidelidad.
También recuerda que la santidad puede tener una enorme fecundidad aun cuando la vida transcurra en un lugar oculto. Clara casi no salió de San Damián durante décadas, pero su influencia se extendió por Europa y continúa viva ocho siglos después.
Su historia es, finalmente, un testimonio de fortaleza femenina dentro de la Iglesia: defendió un carisma, escribió una Regla, acompañó comunidades y mantuvo hasta el final una obediencia libre y filial a la Iglesia.
Su legado
Pobreza evangélica; contemplación de Cristo; Eucaristía; fraternidad; servicio; humildad; fidelidad a la vocación.
Milagros y hechos extraordinarios relacionados con su vida
Todos los milagros proceden de Dios. Por eso indicamos siempre quién los realiza: los narrados en los Evangelios son milagros de Jesús, los de los Hechos suceden por medio del ministerio de un apóstol, y los reconocidos por la Iglesia se atribuyen a la intercesión del santo. La tradición y los testimonios devocionales se señalan como tales.
Tradición hagiográfica
Los mercenarios y la Eucaristía
Ante un ataque de mercenarios sarracenos contra San Damián, Clara, enferma, confió la protección de la comunidad a Cristo presente en la Eucaristía y los atacantes se retiraron.
Nota: Recogido en el proceso de canonización medieval y en las primeras biografías hagiográficas; Benedicto XVI recoge este episodio como parte de la tradición de canonización, sin equipararlo a los milagros church_recognized de causas modernas.
Tradición hagiográfica
Visión a distancia de la Misa de Navidad
Estando enferma y sin poder acudir a la iglesia en Navidad, Clara habría contemplado y escuchado a distancia la celebración religiosa.
Nota: Relato tradicional que dio origen, mediante Carta Apostólica de Pío XII publicada en 1958, a su proclamación como patrona celestial de la televisión. El patronazgo es oficial; la visión que lo explica pertenece a la tradición hagiográfica.
Novena tradicional
Novena a Santa Clara de Asís
Novena histórica a Santa Clara de Asís del P. José de la Purificación (Madrid, 1853), edición de dominio público. Se conserva el lenguaje original de la edición: solo se han eliminado cortes de línea, números de página y errores evidentes de digitalización. Cada día se reza la oración común, después la oración propia del día y sus jaculatorias, con un Padre Nuestro y un Avemaría tras cada una.
Rezar la novenaOraciones a Santa Clara de Asís
Oración principal
Oración I
Gloriosa Santa Clara de Asís, por aquella fe inquebrantable que te hizo servirte de las cosas terrenas buscando las del…
Fuente: Devocionario Católico — devocionario.com
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Oración II
Oh, bienaventurada Santa Clara, tu vida brilla como un faro y arroja su luz a través de las edades de la Iglesia para…
Fuente: Devocionario Católico — devocionario.com
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Oración III
Dios te ha dado el poder de obrar milagros continuamente, y el favor de responder a las oraciones de aquellos que…
Fuente: Devocionario Católico — devocionario.com
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Breve ejercicio a Santa Clara de Asís
Por la señal… Señor mío Jesucristo… ¡Madre mía, Santa Clara Por aquella fidelidad a la gracia que te hizo ser la hija…
Fuente: Devocionario Católico — devocionario.com
Leer oración¿De qué es patrono Santa Clara de Asís?
Situaciones en las que se pide su intercesión
Reliquias y lugares relacionados
Sepultura
San Damián
Asís, Italia
Lugar donde Clara vivió más de cuarenta años y donde murió el 11 de agosto de 1253.
Preguntas frecuentes sobre Santa Clara de Asís
- ¿Santa Clara conoció personalmente a San Francisco?
- Sí.
- ¿Fundó las Clarisas?
- Es la figura fundadora de la comunidad de las Damas Pobres de San Damián, origen de las Clarisas.
- ¿Escribió una Regla?
- Sí, y fue la primera mujer cuyo texto regulador para una comunidad religiosa obtuvo aprobación pontificia.
- ¿Por qué es patrona de la televisión?
- Pío XII la proclamó oficialmente patrona celestial de la televisión.
- ¿Cuándo murió?
- El 11 de agosto de 1253.
- ¿Cuándo fue canonizada?
- En 1255.
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Fuentes y referencias
- Benedicto XVI, Audiencia General: Clara de Asís, 15 de septiembre de 2010. · Consultar
- San Juan Pablo II, Mensaje a las Clarisas con ocasión del 750 aniversario de la muerte de Santa Clara, 9 de agosto de 2003. · Consultar
- León XIV, Dilexi te, n. 65, sobre Santa Clara y el Privilegium Paupertatis. · Consultar
- Pío XII, Carta Apostólica Clarius explendescit, proclamación de Santa Clara como patrona celestial de la televisión. · Consultar
- Vatican News, Santa Clara de Asís, virgen y fundadora de las Clarisas. · Consultar
- Directorio Franciscano, Escritos completos de Santa Clara. · Consultar
- Directorio Franciscano, Privilegio de la pobreza. · Consultar
- Directorio Franciscano, Regla de Santa Clara y estudios sobre la Regla. · Consultar