San Pablo Apóstol
Apóstol de los gentiles
San Pablo Apóstol se celebra el 29 de junio.
- Festividad
- 29 de junio
- Nacimiento
- comienzos del siglo I
- Fallecimiento
- entre aproximadamente 64 y 68
- Lugar
- Tarso de Cilicia, actual Turquía
- Siglo
- Siglo 1
- Patronazgo
- Apóstol de los gentiles

Biografía de San Pablo Apóstol
Introducción
San Pablo es una de las grandes figuras de la Iglesia apostólica. No perteneció al grupo de los Doce que acompañó a Jesús durante su ministerio público, pero se reconoció verdadero apóstol porque su misión nació del encuentro con Cristo resucitado y de la llamada recibida de Él. La Iglesia ha acogido este testimonio dentro del Nuevo Testamento y lo venera, junto con san Pedro, como una de las columnas de la Iglesia de Roma.
Su vida quedó marcada por un cambio radical: de perseguidor de los discípulos de Jesús pasó a anunciar que Jesús crucificado y resucitado es el Señor. Benedicto XVI insistió en que el acontecimiento de Damasco no puede reducirse a una simple evolución psicológica: para Pablo fue el encuentro con Cristo vivo lo que transformó su existencia y le dio una nueva misión.
Su predicación llevó el Evangelio desde Siria y Asia Menor hasta Macedonia, Grecia y finalmente Roma. Sus cartas muestran una fe enteramente centrada en Cristo, la gracia, la cruz y la resurrección, la vida nueva en el Espíritu, la Iglesia como Cuerpo de Cristo y la esperanza de la resurrección final.
Vida cronológica
Tarso, formación judía y ciudadanía romana
Pablo nació en Tarso de Cilicia, importante ciudad del mundo helenístico. Los Hechos de los Apóstoles lo presentan como judío, fariseo, formado en Jerusalén «a los pies de Gamaliel» y ciudadano romano. En sus propias cartas se identifica como israelita, de la descendencia de Abraham y de la tribu de Benjamín, y recuerda su gran celo por las tradiciones de sus padres antes de conocer a Cristo.
Hechos 18,3 señala además que trabajaba en el mismo oficio que Aquila y Priscila, tradicionalmente traducido como fabricante de tiendas. Este trabajo manual aparece también en sus cartas como parte de su esfuerzo por no ser carga para las comunidades cuando las circunstancias lo requerían.
Perseguidor de la Iglesia
Antes de su encuentro con Cristo, Saulo se opuso activamente a la comunidad cristiana. Hechos lo sitúa junto a quienes apedrearon a san Esteban y afirma que perseguía a los discípulos. Pablo mismo reconoce en sus cartas que había perseguido a la Iglesia de Dios. Esta parte de su vida no se oculta: precisamente permite comprender la magnitud de la gracia que él reconoció haber recibido.
El camino de Damasco
Los Hechos narran tres veces el acontecimiento decisivo del camino de Damasco (Hch 9; 22; 26), y las propias cartas de Pablo dan testimonio de que el Resucitado se le manifestó y lo llamó. Saulo cayó en tierra, oyó la voz de Jesús y entró ciego en Damasco. Allí el discípulo Ananías, enviado por el Señor, oró por él; Saulo recuperó la vista, recibió el bautismo y comenzó una vida enteramente nueva.
Pablo no presenta esta experiencia como un mérito propio. La interpreta como iniciativa gratuita de Dios y como llamada al apostolado. Desde entonces, Cristo se convirtió en el centro de su existencia: no buscó anunciarse a sí mismo, sino proclamar a Jesucristo crucificado y resucitado.
Primeros años después de Damasco
Gálatas 1 recuerda que, después de la revelación recibida, Pablo estuvo en Arabia, regresó a Damasco y más tarde subió a Jerusalén, donde conoció a Cefas —Pedro— y a Santiago. Los Hechos completan este cuadro mostrando sus primeras predicaciones y las dificultades que encontró. Las fuentes no permiten reconstruir cada desplazamiento con una cronología absoluta, por lo que conviene mantener la prudencia cuando se combinan los datos de Hechos y Gálatas.
Antioquía y el primer viaje misionero
La comunidad de Antioquía se convirtió en uno de los grandes puntos de partida de la misión. Según Hechos 13-14, el Espíritu Santo apartó a Bernabé y a Saulo para una misión que los llevó a Chipre y a distintas regiones de Asia Menor. En este contexto, el libro de los Hechos comienza a usar de forma estable el nombre Pablo.
El anuncio se dirigía primero a los judíos y también, de manera cada vez más amplia, a los paganos. Pablo comprendió su misión como servicio al Evangelio para todas las naciones, sin exigir a los convertidos procedentes del paganismo que se hicieran judíos para pertenecer a Cristo.
Jerusalén y la cuestión de los cristianos procedentes del paganismo
Hechos 15 y Gálatas 2 testimonian encuentros decisivos en Jerusalén acerca de la incorporación de los gentiles. Aunque la relación exacta entre ambos relatos ha sido objeto de estudio, ambos muestran un punto esencial: la misión de Pablo entre los gentiles fue reconocida en comunión con los principales responsables de la Iglesia, y la salvación se entendió como don de Dios en Cristo, no como privilegio étnico.
Pablo mantuvo relaciones de respeto y, cuando fue necesario, de franqueza con Pedro, Santiago y otros apóstoles. La propia Escritura conserva sus diferencias y debates sin convertirlos en ruptura de la comunión apostólica.
Segundo viaje: Macedonia, Atenas y Corinto
En el segundo gran recorrido misionero, Pablo viajó con Silas y después con Timoteo. En Filipos anunció el Evangelio a Lidia y sufrió prisión; en Tesalónica y Berea predicó en medio de oposición; en Atenas dialogó con un auditorio pagano en el Areópago; y en Corinto permaneció largo tiempo, trabajando y predicando. Allí colaboró estrechamente con Aquila y Priscila.
Tercer viaje y estancia en Éfeso
El tercer viaje tuvo como centro principal Éfeso. Hechos afirma que Pablo enseñó allí durante un periodo prolongado y que «Dios hacía por medio de Pablo milagros no comunes» (Hch 19,11). Después visitó de nuevo Macedonia y Grecia, acompañando y fortaleciendo a las comunidades. En Tróade, los Hechos relatan el episodio de Eutiquio, que cayó desde una ventana y fue llevado vivo después de que Pablo bajara hasta él.
Jerusalén, prisión y apelación al César
Al regresar a Jerusalén, Pablo fue arrestado tras una grave agitación en torno al Templo. Compareció ante autoridades judías y romanas y pasó un periodo detenido en Cesarea. Como ciudadano romano, apeló al César. Esta apelación determinó su traslado a Roma.
Viaje a Roma y final de los Hechos
El viaje marítimo estuvo marcado por una violenta tempestad y un naufragio en Malta. Hechos narra que Pablo salió ileso de la mordedura de una víbora y que, en la isla, Dios obró curaciones por medio de su ministerio, comenzando por el padre de Publio. Finalmente llegó a Roma.
El libro de los Hechos termina con Pablo viviendo bajo custodia en Roma y anunciando el Reino de Dios «con toda libertad y sin impedimento». El Nuevo Testamento no narra su muerte. Todo lo referente a su martirio procede, por tanto, de la tradición cristiana antigua y de fuentes posteriores a los Hechos.
Martirio en Roma
La tradición antigua sitúa el martirio de Pablo en Roma bajo el emperador Nerón. Benedicto XVI recordó que las fuentes antiguas no ofrecen una fecha única y permiten situar su muerte entre la persecución neroniana iniciada en el año 64 y el final del reinado de Nerón en 68. Una tradición muy antigua sostiene que Pablo, por ser ciudadano romano, fue ejecutado por decapitación.
Su sepultura fue venerada en la Vía Ostiense. Ya a comienzos del siglo III, el presbítero romano Gayo hablaba de los «trofeos» de Pedro y Pablo en el Vaticano y en la Vía Ostiense. Sobre el lugar venerado como tumba de Pablo se levantó posteriormente la gran Basílica de San Pablo Extramuros.
Contexto histórico
Pablo vivió en el siglo I, en un Mediterráneo integrado políticamente por el Imperio romano y culturalmente atravesado por el mundo griego, las tradiciones locales y una importante diáspora judía. Su condición de judío de Tarso y ciudadano romano le permitió moverse entre distintos ambientes, aunque el éxito de su misión no puede reducirse a estas circunstancias: él mismo atribuye todo fruto a la gracia de Dios.
Las primeras comunidades cristianas todavía no formaban una realidad social separada de todos sus vínculos con el judaísmo. Uno de los grandes desafíos de la Iglesia apostólica fue comprender cómo debían integrarse los paganos que creían en Cristo. La misión de Pablo tuvo un papel decisivo en esa apertura universal del Evangelio.
Pablo, apóstol de Jesucristo
San Pablo no fue uno de los Doce. Él mismo distingue su situación de la de los apóstoles anteriores, pero afirma con fuerza que es apóstol por llamada de Jesucristo. Benedicto XVI explicó que, para Pablo, el apostolado nace de haber visto al Señor, haber sido enviado y haber recibido una misión para edificar la Iglesia.
Por eso la expresión «Apóstol de los gentiles» es un título que describe su vocación misionera. No debe utilizarse como si fuera un patronazgo. El centro de su apostolado no es Pablo, sino Cristo: «no nos predicamos a nosotros mismos, sino a Jesucristo como Señor» (cf. 2 Co 4,5).
Reconocimiento antiguo y culto
San Pablo no fue canonizado mediante un proceso semejante a los actuales. Su veneración pertenece al núcleo apostólico más antiguo de la Iglesia. Su memoria está unida desde los primeros siglos a la de san Pedro y a la Iglesia de Roma, donde ambos dieron testimonio con su sangre.
La Iglesia celebra el 29 de junio la solemnidad de los santos apóstoles Pedro y Pablo, patronos de Roma. El 25 de enero celebra además la Conversión de san Pablo, poniendo ante los fieles la fuerza transformadora de la gracia de Cristo.
Milagros y signos narrados en la Sagrada Escritura
Todo milagro procede de Dios. En los Hechos de los Apóstoles, los signos relacionados con san Pablo son expresamente presentados como obras de Dios realizadas por medio de su ministerio. No deben describirse como si Pablo poseyera un poder propio independiente de Dios.
Curación del hombre tullido de Listra — Hechos 14,8-10
En Listra, Pablo vio a un hombre inválido de nacimiento y, al percibir que tenía fe para ser curado, le ordenó ponerse en pie. El hombre se levantó y comenzó a caminar. La reacción de la multitud fue intentar divinizar a Bernabé y Pablo; ambos rechazaron inmediatamente aquella interpretación y dirigieron al pueblo hacia el Dios vivo.
Liberación de una esclava en Filipos — Hechos 16,16-18
Hechos relata que Pablo ordenó en nombre de Jesucristo que saliera el espíritu que atormentaba a una joven esclava utilizada por sus dueños para obtener ganancias mediante adivinación. El texto atribuye expresamente la autoridad al nombre de Jesucristo.
Milagros no comunes en Éfeso — Hechos 19,11-12
La Escritura utiliza una formulación inequívoca: «Dios hacía por medio de Pablo milagros no comunes». Incluso se llevaban a los enfermos paños o prendas que habían tocado su cuerpo, y se producían curaciones y liberaciones. La frase bíblica evita atribuir el poder al Apóstol como algo propio: el sujeto de la acción es Dios.
Eutiquio en Tróade — Hechos 20,7-12
Durante una reunión nocturna, el joven Eutiquio cayó desde un tercer piso y fue recogido muerto. Pablo bajó, se inclinó sobre él y pidió que no se alarmaran; el relato concluye diciendo que llevaron al muchacho vivo, con gran consuelo de todos. Se trata de un signo narrado por el libro inspirado de los Hechos, no de un milagro sometido a un proceso canónico moderno.
Malta: la víbora y las curaciones — Hechos 28
Después del naufragio, una víbora se prendió de la mano de Pablo sin causarle daño. Más tarde, Pablo oró e impuso las manos al padre de Publio, que sanó; después acudieron otros enfermos de la isla y también fueron curados. Nuevamente, el contexto bíblico presenta estos signos dentro de la misión apostólica y de la acción salvadora de Dios.
Experiencias espirituales y visiones en el Nuevo Testamento
Las experiencias extraordinarias de san Pablo que aparecen en el Nuevo Testamento no deben clasificarse del mismo modo que las revelaciones privadas posteriores de la historia de la Iglesia: forman parte de la Sagrada Escritura y, por tanto, de la Revelación pública transmitida en el canon bíblico.
- El encuentro con Cristo resucitado en el camino de Damasco, narrado en
Hechos y aludido por Pablo en sus propias cartas.
- La visión del macedonio que le pide ayuda y orienta la misión hacia
Macedonia (Hch 16,9-10).
- La visión recibida en Corinto en la que el Señor lo anima a seguir
hablando sin miedo (Hch 18,9-10).
- La experiencia en el Templo de Jerusalén, narrada por Pablo en Hch
22,17-21.
- El episodio relatado en 2 Co 12, en el que Pablo habla, con gran
discreción, de un hombre «arrebatado hasta el tercer cielo» y de
revelaciones inefables; el contexto deja claro que habla de sí mismo
sin convertir la experiencia en motivo de gloria personal.
Pablo acompaña estos dones con una profunda teología de la debilidad: no pone su confianza en fenómenos extraordinarios, sino en la gracia de Cristo. La experiencia mística queda subordinada a la fe, a la misión y a la cruz.
Las cartas de san Pablo
El Nuevo Testamento conserva un corpus paulino fundamental para la fe cristiana. Trece cartas llevan el nombre de Pablo: Romanos, 1 y 2 Corintios, Gálatas, Efesios, Filipenses, Colosenses, 1 y 2 Tesalonicenses, 1 y 2 Timoteo, Tito y Filemón. La Iglesia recibe estos escritos como Sagrada Escritura.
La Carta a los Hebreos fue transmitida durante siglos dentro del corpus paulino, pero el propio escrito no nombra a Pablo como autor. La introducción bíblica publicada por la Santa Sede recuerda que Hebreos no afirma ser obra suya y que fue incorporada al final del conjunto de cartas paulinas. Por ello, no debe presentarse como una carta escrita con certeza por san Pablo.
La investigación moderna discute la autoría directa de algunas de las trece cartas que llevan su nombre. Esa cuestión histórico-literaria no afecta a su canonicidad ni a su condición de Palabra de Dios en la Iglesia. Cuando esta ficha habla de la enseñanza paulina, se apoya principalmente en los textos indiscutidamente ligados a su predicación y en la recepción canónica de todo el corpus.
Espiritualidad y doctrina
Cristo en el centro
Para Pablo, Jesucristo muerto y resucitado es el centro de la existencia cristiana. Benedicto XVI resumió este rasgo diciendo que Cristo era para el Apóstol el criterio de valoración de todo, la meta de su esfuerzo misionero y la pasión que sostenía su camino.
Gracia y fe
Pablo comprendió su propia vida como fruto de la gracia. Su doctrina sobre la justificación insiste en que la salvación no se conquista como salario de una autosuficiencia religiosa, sino que es don de Dios acogido en la fe y vivido en una existencia transformada por la caridad.
La Iglesia, Cuerpo de Cristo
Sus cartas presentan a la Iglesia como Cuerpo de Cristo, formado por muchos miembros con dones diversos pero llamados a una unidad real. La diversidad de carismas no rompe la comunión: todos proceden del mismo Espíritu y están ordenados al bien común.
La Eucaristía
En 1 Corintios 10-11, Pablo transmite uno de los testimonios escritos más antiguos sobre la Eucaristía y sobre las palabras de la institución. Enseña que participar del único pan crea comunión con Cristo y exige una vida fraterna incompatible con el desprecio de los pobres.
La caridad
El himno a la caridad de 1 Corintios 13 no es un añadido sentimental a su teología: para Pablo, sin caridad los carismas, el conocimiento e incluso los sacrificios más impresionantes pierden su valor. Fe, esperanza y caridad permanecen, y la mayor es la caridad.
La resurrección
En 1 Corintios 15, Pablo transmite una antigua fórmula de fe sobre la muerte, sepultura, resurrección y apariciones de Cristo. Para él, la resurrección de Jesús es fundamento de la esperanza cristiana y garantía de la futura resurrección de los muertos.
Devoción y patronazgo
San Pablo es venerado universalmente como Apóstol y mártir. Junto con san Pedro es patrono de la ciudad y de la Iglesia de Roma. Esta afirmación está expresamente confirmada por la liturgia y por el magisterio pontificio, incluido el papa León XIV en la solemnidad del 29 de junio de 2026.
«Apóstol de los gentiles» no es un patronazgo, sino un título que expresa su misión. Existen numerosos patronazgos locales y profesionales atribuidos a san Pablo en distintos países y tradiciones, pero no se enumeran aquí como universales sin una fuente eclesial concreta.
Iconografía
La iconografía cristiana suele representar a san Pablo con un libro o rollo, símbolo de la Palabra anunciada y de sus cartas, y con una espada. La espada recuerda tradicionalmente su martirio por decapitación y, al mismo tiempo, ha sido interpretada espiritualmente a la luz de la «espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios» (Ef 6,17).
Su aspecto físico en el arte —frente amplia, barba, calvicie u otros rasgos— responde a convenciones iconográficas antiguas y no debe presentarse como un retrato histórico comprobado.
Tumba y reliquias
La tumba venerada de san Pablo se encuentra bajo el altar papal de la Basílica de San Pablo Extramuros, en la Vía Ostiense de Roma. La lápida de mármol lleva la inscripción «PAULO APOSTOLO MART...», es decir, «A Pablo, apóstol y mártir». La tradición de veneración de este lugar está atestiguada desde los primeros siglos.
En 2009, Benedicto XVI informó de un análisis científico realizado mediante una pequeña abertura del sarcófago. Se hallaron restos de tejidos, incienso y minúsculos fragmentos óseos. El carbono 14 indicó que los huesos pertenecían a una persona que vivió entre los siglos I y II. Este dato es compatible con la tradición, pero el análisis científico por sí solo no puede identificar personalmente los restos como los de san Pablo.
La Basílica conserva además unas cadenas que, según una tradición documentada al menos desde el siglo V, estuvieron relacionadas con la custodia romana del Apóstol. Se presentan como reliquia tradicional, no como objeto cuya autenticidad material pueda probarse científicamente con certeza absoluta.
Lugares especialmente relacionados con san Pablo
- Tarso (actual Turquía): ciudad de nacimiento.
- Damasco: lugar del encuentro con Cristo y de su bautismo.
- Antioquía de Siria: gran centro de su misión.
- Chipre y Asia Menor: escenarios del primer viaje misionero.
- Filipos, Tesalónica, Atenas y Corinto: comunidades fundamentales de su
misión en Europa.
- Éfeso: principal centro del tercer viaje misionero.
- Jerusalén y Cesarea: arresto, defensa y custodia.
- Malta: estancia después del naufragio narrado en Hechos.
- Roma: último gran destino de su vida, lugar del martirio y de su tumba
venerada.
Qué puede enseñarnos hoy san Pablo
La vida de san Pablo muestra que la gracia de Dios puede transformar una existencia sin borrar su historia. El perseguidor no ocultó su pasado; lo convirtió en motivo de gratitud y humildad. No se presentó como hombre perfecto por sus propias fuerzas, sino como alguien alcanzado por Cristo.
Su misión enseña también que la fe cristiana no está destinada a un grupo cerrado. El Evangelio debe ser anunciado con fidelidad y caridad a todos los pueblos. Pablo supo dialogar con ambientes muy distintos sin convertir el mensaje de Cristo en una simple adaptación a cada cultura.
Finalmente, san Pablo recuerda que el centro de la santidad no son los fenómenos extraordinarios ni el prestigio del misionero. Es Cristo: conocerlo, vivir en Él, servir a su Iglesia, perseverar en la caridad y correr hasta el final la carrera de la fe.
Su legado
Conversión; gracia; misión; cruz; libertad cristiana; comunión con Cristo; Iglesia como Cuerpo de Cristo; universalidad del Evangelio; esperanza en la resurrección.
Milagros y hechos extraordinarios relacionados con su vida
Todos los milagros proceden de Dios. Por eso indicamos siempre quién los realiza: los narrados en los Evangelios son milagros de Jesús, los de los Hechos suceden por medio del ministerio de un apóstol, y los reconocidos por la Iglesia se atribuyen a la intercesión del santo. La tradición y los testimonios devocionales se señalan como tales.
Relato bíblico
Recuperación de Eutico tras caer de una ventana (milagro obrado por medio de Pablo)
Durante una predicación nocturna, el joven Eutico cayó desde un tercer piso y fue hallado muerto; Pablo lo recuperó con vida.
Nota: Hechos de los Apóstoles 20. Se clasifica como biblical_account: Dios obra por medio del ministerio de Pablo, no se trata de un milagro de causa de canonización.
Relato bíblico
Curación del padre de Publio en Malta (milagro obrado por medio de Pablo)
En Malta, Pablo curó al padre de Publio, que sufría fiebres y disentería.
Nota: Hechos de los Apóstoles 28. Se clasifica como biblical_account: Dios obra por medio del ministerio de Pablo, no se trata de un milagro de causa de canonización.
Situaciones en las que se pide su intercesión
Reliquias y lugares relacionados
Lugar de nacimiento
Tarso de Cilicia
Tarso, Turquía
Lugar de nacimiento de Saulo, ciudad de la que era ciudadano.
Lugar de martirio (tradición)
Acque Salvie (Tre Fontane)
Roma, Italia
Tradición posterior sobre el lugar de la ejecución de Pablo; el episodio de las tres fuentes es calificado como el elemento más legendario de la tradición sobre su martirio.
Fuente: Audiencia general de Benedicto XVI, 4 de febrero de 2009
Sepultura
Basílica de San Pablo Extramuros
Roma, Italia
Lugar de sepultura tradicional e históricamente venerado; conserva bajo el altar una antigua inscripción dedicada a “Paulo Apostolo Mart.”
Fuente: Papal Basilica - Saint Paul Outside-the-Walls, vatican.va
Preguntas frecuentes sobre San Pablo Apóstol
- ¿San Pablo fue uno de los Doce?
- No.
- ¿Se llamaba antes Saulo?
- Sí; ambas formas aparecen vinculadas a él.
- ¿La Biblia dice que cayó de un caballo?
- No.
- ¿Dónde murió?
- La tradición antigua sitúa su martirio en Roma.
- ¿Cómo murió?
- La tradición antigua habla de decapitación.
- ¿Dónde está enterrado?
- En el lugar venerado bajo la Basílica de San Pablo Extramuros.
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Fuentes y referencias
- Sagrada Escritura — Hechos de los Apóstoles · Consultar
- Benedicto XVI — Audiencia general, 27 de agosto de 2008 · Consultar
- Benedicto XVI — Audiencia general, 3 de septiembre de 2008 · Consultar
- Benedicto XVI — Audiencia general, 10 de septiembre de 2008 · Consultar
- Benedicto XVI — Audiencia general, 24 de septiembre de 2008 · Consultar
- Benedicto XVI — Audiencia general, 22 de octubre de 2008 · Consultar
- Benedicto XVI — Audiencia general, 4 de febrero de 2009 · Consultar
- Benedicto XVI — Homilía, 28 de junio de 2009 · Consultar
- Basílica Papal de San Pablo Extramuros — La tumba del Apóstol · Consultar
- Basílica Papal de San Pablo Extramuros — Capilla de reliquias · Consultar
- Vatican News — San Pablo, Apóstol de la ciudad de Roma · Consultar
- León XIV — Ángelus, 29 de junio de 2026 · Consultar
- La Biblia — Introducción al Nuevo Testamento, Santa Sede · Consultar
- Missale Romanum 1957 — In Conversione S. Pauli · Consultar
- Daughters of St. Paul — Paul Apostle of Christ Cinema Novena · Consultar