Milagro reconocido por la Iglesia
María Victoria Guzmán Gascó — milagro para la beatificación
Relacionado con San José María Rubio.
Atribuido a la intercesión de San José María Rubio.
El milagro examinado para la beatificación fue la curación de María Victoria Guzmán Gascó, una niña de dos años y medio gravemente enferma en marzo de 1953. La documentación del proceso, resumida en una biografía basada en las actas canónicas, describe una infección generalizada con síntomas meníngeos y una evolución muy desfavorable a pesar del tratamiento. En los testimonios familiares se relata que la niña presentaba fiebre alta, vómitos, convulsiones, rechazo de alimentos y un estado de extrema gravedad. Una vecina propuso invocar al Padre Rubio y se aplicó una reliquia mientras los presentes rezaban. La recuperación se produjo de forma brusca y, según el médico que la atendía, habían desaparecido los signos que fundamentaban el pronóstico pesimista. El proceso no se limitó a la impresión de los familiares. Dos peritos médicos estudiaron posteriormente la historia clínica. La Consulta Médica de la Congregación para las Causas de los Santos se reunió el 27 de junio de 1984 y fijó el diagnóstico en una septicemia de etiología no determinada. Consideró la curación instantánea, completa, permanente y no explicable naturalmente. Este fue el hecho reconocido en orden a la beatificación.