Tradición hagiográfica
El prodigio de la sangre de San Genaro
Relacionado con San Genaro.
La tradición afirma que una mujer llamada Eusebia recogió sangre del mártir y la conservó en dos ampollas. Esta escena pertenece a la tradición hagiográfica; lo históricamente seguro es que las ampollas fueron veneradas en Nápoles desde la Edad Media y que se conservan actualmente en la Catedral dentro de una teca de plata. La referencia documental segura más antigua al fenómeno de la licuefacción se sitúa en 1389. La sustancia normalmente coagulada pasa, en determinadas ocasiones, a un estado líquido durante la exposición y la oración pública. El fenómeno está unido a tres momentos principales del calendario napolitano: el sábado anterior al primer domingo de mayo, memoria de la traslación de las reliquias; el 19 de septiembre, solemnidad del santo; y el 16 de diciembre, conmemoración de la protección invocada durante la erupción del Vesubio de 1631. La propia Archidiócesis de Nápoles utiliza actualmente expresiones como «prodigioso evento» o «prodigio de la licuefacción». En las celebraciones oficiales se anuncia cuando sucede y se exponen las ampollas a la veneración de los fieles. No obstante, la Iglesia no convierte la licuefacción en un dogma ni en una prueba necesaria de la santidad del mártir.
Fuente: Archidiócesis de Nápoles